El tipo de soporte cambia cómo queda y se mueve la TV, y cuánto cuesta. Esta es la versión sencilla.
Fijo (de perfil bajo)
Mantiene la TV plana y cerca de la pared, a unos cuatro centímetros. Es el mejor cuando la TV está a la altura de los ojos y la ve de frente, como la pared de la sala frente al sillón. El acabado más limpio, el costo más bajo, sin ajuste.
Inclinable
Permite bajar el ángulo de la pantalla de cinco a quince grados. Es el mejor cuando la TV queda arriba de los ojos, en una recámara, un gimnasio o sobre una repisa baja, para que apunte hacia usted y no por encima de su cabeza.
Articulado
Sale, gira e inclina. Es el mejor para esquinas, para cuartos donde se ve desde más de un lugar, o para evitar el reflejo de una ventana. Cuesta más y queda más separado de la pared, pero es el más flexible.
Abatible
Un soporte especial para chimeneas: mantiene la TV arriba y permite bajarla a la altura de los ojos cuando la ve. Vea TV sobre la chimenea.
Elección rápida
- Pared a la altura de los ojos, un solo lugar para sentarse: fijo.
- Pared alta o recámara: inclinable.
- Sobre una chimenea: abatible, o inclinable si la repisa es baja.
- Esquina, reflejo, o ve la TV desde la cocina y el sillón: articulado.
¿No sabe cuál le conviene? Cuéntenos cómo es el cuarto y llevamos el soporte correcto en cada instalación de TV en pared.